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martes, 17 de marzo de 2015

Relación cuerpo - mente

Hoy en día existen evidencias científicas de la relación que existe entre la mente y el cuerpo. Los estudios más conocidos, por ser de los primeros, están relacionados con un tipo de meditación; la meditación transcendental. Un nuevo metaanálisis revisó ensayos controlados y aleatorios de los métos de reducción del estrés y de la relajación, en participantes que tenían hipertensión arterial, estos análisis han sido publicados en revistas científicas revisados colegiadamente.
Los cambios en la presión arterial con la técnica de Meditación Trascendental dieron reducciones con un promedio de 5 puntos en la presión sistólica y 2,8 en la presión diastólica. El metaanálisis fue dirigido por el Dr. James Anderson, profesor de medicina en la Universidad de Kentucky. Estos estudios sobre la Meditación Trascendental fueron realizados en cinco universidades e instituciones médicas independientes y la mayoría fueron financiados por subvenciones de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
Cada día aumenta en el campo de la medicina, el reconocimiento de la estrecha relación que existe entre el cuerpo y la mente.
Los pensamientos, emociones y creencias, están creando las situaciones en los órganos de nuestro cuerpo, seamos conscientes o no. Están directamente conectados con los sistemas de defensas del cuerpo. Así que, cuando tenemos pensamientos negativos, estamos nerviosos, tristes o deprimidos; debilitamos sin querer nuestro sistema inmunológico, dejando a nuestro organismo con pocas defensas. Y por consiguiente vulnerable a bacterias, virus o accidentes.
En cambio cuando tenemos pensamientos positivos, estamos alegres y felices, aumenta nuestra energía vital fortaleciendo nuestro sistema inmunológico. Haciéndonos inmunes a resfriados y a cualquier otra infección, nuestro organismo está más fuerte.
Nuestro cuerpo manifiesta, a través de las enfermedades, las dolencias y las heridas internas que están en la parte racional o emocional de nuestra mente. Nosotros tenemos la capacidad de transformar y sanar esas heridas. 
Un ejemplo sobre esto, acompañado de su afirmación y su actitud transformadora para sanar la dolencia o la enfermedad desde la raíz:
Un problema de garganta (ronquera, infección, dolor) puede significar que has estado reprimiéndote de decir algo y no lo has hecho por miedo, o por no querer herir a alguien, así que lo tienes atragantado.
Afirmación y actitud sanadora: Yo puedo decir las cosas con amor y fluidez, me abro a una buena comunicación.
Los seres humanos somos un todo. Espíritu, cuerpo y mente.

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